La vida de Mary Palmer, una mujer nacida en 1945 en Saqués, Huesca, es un testimonio de dedicación y pasión por la enseñanza y la solidaridad. A sus casi 80 años, esta jubilada ha encontrado en el deporte una forma de ayudar a los más necesitados, convirtiéndose en un ejemplo a seguir para muchos. Tras una larga carrera como docente en The Oak House School de Barcelona, Mary ha decidido dedicar su tiempo libre a labores sociales, colaborando con la oenegé Shamrock Nepal, que trabaja con niños en situación de vulnerabilidad en el país asiático.
Mary no solo se ha comprometido con la educación de estos niños, sino que también ha decidido correr su segundo maratón en Barcelona para recaudar fondos para la fundación. «Necesitamos recaudar fondos para siete niños nepalís con los que llevamos trabajando años. La escuela la tuvimos que cerrar el año pasado por falta de presupuesto y no podemos abandonarlos antes de que completen su educación», explica con fervor. Su pasión por la enseñanza y su deseo de ayudar a los demás la han llevado a involucrarse profundamente en este proyecto.
### Un Cambio de Vida a los 65 Años
La jubilación no fue un momento de descanso para Mary, sino un nuevo comienzo. «Para mí, la jubilación a los 65 años fue un castigo. Amo y he amado siempre enseñar», confiesa. Su conexión con Nepal se forjó durante su último año de trabajo, cuando decidió viajar al país para conocer la escuela en la que colaboraba una compañera. Este viaje cambió su vida y la motivó a involucrarse en la oenegé, viajando anualmente para dar clases y ayudar a los niños.
Cada mañana, Mary se levanta temprano y se dirige al Parc del Putxet en Barcelona para entrenar. «Si abrieran antes iría antes, porque tengo muchas cosas que hacer durante el día con la oenegé», dice con determinación. Correr se ha convertido en su vía de escape y su forma de mantener la salud y la energía necesarias para llevar a cabo su labor social. Desde hace varios años, corre 10 kilómetros diarios, y los vecinos del parque la conocen y la animan en su rutina.
### La Fusión del Deporte y la Solidaridad
Mary ha logrado combinar su amor por el deporte con su deseo de ayudar a los demás. En 2023, se inscribió en la Cursa del Corte Inglés, una carrera de 10 kilómetros que ya estaba acostumbrada a correr cada mañana. Con el apoyo de amigos y conocidos, logró recaudar 3.000 euros a través de un ‘crowdfunding’. Sin embargo, su ambición no se detuvo ahí. El año siguiente, decidió inscribirse en la Marató de Barcelona, un desafío mucho mayor.
«No tenía experiencia en maratones. Me equivoqué al inscribirme y me apunté en el cajón de 3 horas. Al final, la completé en el máximo tiempo, pero es que no sabía nada de nada. Solo quería recaudar dinero para Nepal. Fue una experiencia increíble», relata con humildad. A pesar de no tener un entrenador ni una estrategia definida, su determinación y el apoyo de la gente la llevaron a completar el recorrido completo.
Este año, Mary ha decidido intentarlo de nuevo, con la esperanza de atraer más atención hacia su causa. «He conseguido atraer el interés de algunos medios de comunicación y espero que eso dé a conocer nuestra fundación y su labor con los niños necesitados de Nepal», comenta. Además, utiliza sus redes sociales para compartir sus iniciativas y recaudar fondos, mostrando que la edad no es un impedimento para hacer una diferencia en el mundo.
Mary Palmer es un ejemplo de cómo la pasión por la enseñanza y el deseo de ayudar a los demás pueden fusionarse en una vida llena de propósito. Su historia inspira a muchos a seguir sus pasos, recordando que nunca es tarde para hacer el bien y que el deporte puede ser una poderosa herramienta para lograrlo. A través de su dedicación y esfuerzo, Mary no solo está cambiando la vida de los niños en Nepal, sino que también está dejando una huella imborrable en su comunidad en Barcelona.
