La historia de Yosha Iglesias es un testimonio de valentía y perseverancia en el mundo del ajedrez, un deporte que ha sido tradicionalmente dominado por hombres. Nacida en París en 1987, Yosha comenzó a cuestionar su identidad de género a los 20 años, un proceso que culminó en 2021 cuando decidió vivir abiertamente como mujer. Su trayectoria en el ajedrez, que abarca más de 25 años, ha estado marcada por una puntuación Elo de 2319 puntos, pero su lucha va más allá de las cifras y los trofeos.
La decisión de Yosha de hacer pública su transición no fue fácil. Durante casi una década, vivió en un conflicto interno mientras competía en torneos y trabajaba en el ámbito del ajedrez. Sin embargo, entre 2020 y 2021, decidió dar el paso definitivo, lo que le permitió alinearse con su verdadera identidad. «Fue una etapa liberadora y dura al mismo tiempo, porque esa visibilidad me trajo tanto apoyo como ataques», comentó Iglesias. A partir de 2022, comenzó a abogar por la inclusión de mujeres trans en competiciones femeninas, enfrentándose a las restricciones impuestas por la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE).
En 2023, la FIDE implementó una política que prohibía a las personas transgénero participar en eventos oficiales exclusivos para mujeres durante dos años. Sin embargo, en agosto de 2025, Yosha se convirtió en campeona de Francia femenino, siendo la segunda mujer trans en lograrlo. Este triunfo fue un hito no solo para ella, sino para todas las mujeres trans en el deporte, especialmente en un ámbito donde la transfobia ha sido un obstáculo significativo.
### La Brecha de Género en el Ajedrez
La historia de Yosha también pone de relieve la brecha de género en el ajedrez, un tema que ha sido objeto de debate durante décadas. A pesar de que no existen diferencias cognitivas innatas entre hombres y mujeres que afecten el rendimiento ajedrecístico, las mujeres han enfrentado barreras sociales y culturales que han limitado su participación en el deporte. Judith Polgar, considerada la mejor jugadora de ajedrez de la historia, ha afirmado que «no existe una forma femenina o masculina de jugar. Existen oportunidades diferentes».
La falta de recursos, el acceso limitado a entrenadores y la escasez de torneos han contribuido a la menor representación femenina en el ajedrez. A pesar de que figuras como Kasparov han hecho comentarios despectivos sobre la capacidad de las mujeres en el ajedrez, muchos en la comunidad ajedrecística han comenzado a reconocer que la diferencia en el rendimiento se debe más a factores extradeportivos que a habilidades innatas.
Yosha Iglesias ha sido una voz fuerte en este debate, defendiendo que las mujeres trans deben tener la oportunidad de competir en igualdad de condiciones. Su victoria en el campeonato femenino de Francia no solo representa un logro personal, sino que también simboliza un cambio en la percepción y aceptación de las mujeres trans en el deporte. «Es una señal mundial de visibilización y aceptación de nosotras, las mujeres trans», afirmó Iglesias tras su triunfo.
### Activismo y Educación en el Ajedrez
Más allá de su éxito en el tablero, Yosha ha emergido como una figura influyente en el ámbito del ajedrez, combinando su pasión por el juego con un fuerte compromiso por la educación y el activismo. Desde que comenzó a asistir a clubes de ajedrez a los 9 años, ha trabajado incansablemente para mejorar la visibilidad de las mujeres en el deporte. Su enfoque pedagógico se centra en el cálculo, el estudio práctico y la mejora continua, lo que la ha llevado a ser reconocida como una entrenadora excepcional.
Elegida como ‘Coach of the month’ por una prestigiosa plataforma de ajedrez, Yosha ha inspirado a muchos jóvenes ajedrecistas a seguir sus pasos. Su estilo de enseñanza es versátil y se adapta a las necesidades de sus alumnos, enfatizando la importancia de la metodología y los ejercicios prácticos. Además, su historia personal ha resonado con muchos, mostrando que es posible ser fiel a uno mismo y alcanzar el éxito en el proceso.
En España, la normativa sobre la participación de personas trans en competiciones de ajedrez ha sido clara, permitiendo a jugadores como Natalia Parés competir en campeonatos femeninos. La historia de Yosha Iglesias, junto con la de otras mujeres trans en el ajedrez, está contribuyendo a un cambio cultural que busca eliminar la transfobia y promover la inclusión en todos los niveles del deporte.
Yosha ha declarado que su objetivo es que las jóvenes trans no tengan que elegir entre el ajedrez y su identidad. «No quiero que sufran como yo sufrí durante los muchos años que pensé que tenía que rechazar mi identidad trans para seguir jugando al juego que amo», expresó. Su victoria no solo es un triunfo personal, sino un faro de esperanza para muchas que buscan su lugar en el mundo del ajedrez y más allá.
