Una gran expectación ha rodeado la reciente publicación del barómetro del Centre d’Estudis d’Opinió (CEO) de la Generalitat, que ha revelado un notable crecimiento de Aliança Catalana, el partido de extrema derecha independentista liderado por Sílvia Orriols. En tan solo 15 meses de legislatura, este partido ha logrado multiplicar por diez su representación en el Parlament, lo que ha llevado a muchos a preguntarse cómo se ha producido este fenómeno. A continuación, se analizan las claves detrás de este ascenso vertiginoso.
**El Impacto del Pacto PSOE-Junts**
La encuesta del Govern ha colocado al PSC en primera posición, aunque con un leve desgaste, mientras que ERC ha mostrado un crecimiento significativo, beneficiándose del desplome de Junts. Uno de los datos más sorprendentes es el empate técnico entre Junts y Aliança Catalana, que se explica en parte por el hecho de que uno de cada cinco votantes de JxCat en las elecciones de 2024 ahora se inclinaría por Orriols. Este cambio se debe, en gran medida, a la estrategia de Junts de colaborar con el PSOE, lo que ha erosionado su base de apoyo entre los votantes más radicales del independentismo.
La pérdida de apoyo de Junts ha sido más pronunciada entre los votantes menores de 50 años, quienes han mostrado una mayor aprobación hacia líderes como Salvador Illa y Pedro Sánchez. Esto ha llevado a que Junts se convierta en el partido con menor fidelidad de voto, reteniendo solo al 60% de sus votantes. Este contexto ha permitido que Aliança Catalana se posicione como una alternativa atractiva para aquellos que se sienten decepcionados por la gestión de Junts y ERC.
**La Pérdida de Territorio para Junts**
El descontento con Junts ha llevado a Aliança a ganar terreno en sus bastiones históricos, como Girona y Lleida. En estas circunscripciones, Orriols se perfila como la candidata ganadora, mientras que Junts lucha por mantener una segunda posición frente al PSC y ERC. Sin embargo, el director del CEO, Joan Rodríguez Teruel, ha advertido sobre la necesidad de cautela al interpretar estos datos, ya que el tamaño de la muestra en estas provincias es menor y podría dar lugar a una sobreestimación del apoyo a Aliança.
En las circunscripciones de Barcelona y Tarragona, el PSC sigue siendo la fuerza predominante, con Aliança, Junts, ERC, PP y Vox compitiendo por los siguientes lugares. Un dato preocupante para Junts es que, a excepción de Aliança, no hay otro partido que sea considerado como segunda opción por sus votantes, lo que indica una pérdida significativa de apoyo.
**El Cambio en la Narrativa del Independentismo**
A medida que el debate sobre la independencia de Catalunya pierde fuerza, Aliança Catalana ha encontrado una nueva forma de atraer votantes. Aunque Orriols representa una facción radical del independentismo, su discurso xenófobo ha logrado captar la atención de votantes que no se identifican necesariamente con la causa independentista. De hecho, solo el 48% de los votantes de Aliança prefieren que Catalunya sea un Estado independiente, mientras que un 26% opta por un Estado dentro de una España federal y un 21% apoya el statu quo autonómico.
Este cambio en la narrativa ha permitido que Aliança absorba electores de partidos como Vox y PP, lo que ha llevado a una estrategia en el Parlament que prioriza la islamofobia sobre el independentismo. Esta táctica ha resonado especialmente entre los jóvenes, quienes son más propensos a apoyar a formaciones de extrema derecha.
**El Voto Dual y el Aumento de la Extrema Derecha**
Según Rodríguez Teruel, el perfil de los votantes de Vox y Aliança se está volviendo cada vez más similar. El barómetro indica un auge de ambos partidos, con Aliança empatando con Junts y Vox superando al PP. Juntos, estos partidos de extrema derecha podrían alcanzar más de un 22% de los votos, lo que sugiere la posibilidad de un «voto dual» en el que entre un 5% y un 10% de los electores de este segmento estarían dispuestos a votar por Orriols en las elecciones catalanas y por Santiago Abascal en las generales.
Este fenómeno es especialmente notable entre los jóvenes, quienes son los más inclinados a apoyar a ambas formaciones. Además, este electorado tiende a informarse sobre política principalmente a través de redes sociales, donde las ideas extremistas suelen tener una mayor difusión. En cuanto a las preocupaciones de los votantes, la inmigración se destaca como el principal problema, en contraste con la mayoría de los catalanes que citan la vivienda como su principal preocupación.
**El Apoyo de los Jóvenes a la Extrema Derecha**
La franja de edad de 18 a 24 años es la que más apoyo muestra hacia Aliança y Vox, con intenciones de voto que superan la media de la población. Un 12% de los jóvenes ha manifestado su intención de votar por Aliança, mientras que un 13% se inclina por Vox, cifras que son comparables a las de PSC y ERC, los partidos que lideran este ranking. En términos de género, los hombres son más propensos a apoyar a estas formaciones, con un 10,7% de ellos eligiendo a Aliança y un 8% a Vox, en comparación con el 6,3% y el 5,7% de las mujeres, respectivamente.
Este panorama electoral en Catalunya refleja un cambio significativo en las preferencias políticas de los votantes, especialmente entre los jóvenes, y plantea interrogantes sobre el futuro del independentismo y el papel de la extrema derecha en la política catalana.
